Archive for the ‘More ranting’ Category

  • Me encanta escuchar, pero sólo lo hago cuando realmente me interesa el tema que se está platicando.
  • Odio pelear, pero es una de las cosas que mejor hago.
  • Cuando me hieren, me enojo. Cuando me enojo, grito. Cuando grito, no mido mis palabras. Cuando no mido mis palabras soy capaz de lastimar hasta a aquellos a quienes más amo.
  • No me da miedo la soledad; y a veces la exijo.
  • Es más fácil que me veas llorar a causa de una película, una canción o un comercial que por el dolor que me está consumiendo el alma.
  • Creo en la venganza, la practico y la disfruto, pero muchas veces he tomado venganza de ofensas que nunca existieron.
  • Soy extremadamente insegura pero también soy experta en aparentar lo contrario.
  • No hay un solo amigo al cual no le haya fallado. Tú no eres la excepción y lo sabes, si no ha sucedido aún, ten cuidado… estate seguro de que sucederá.
  • Mi temperamento inestable, el 30% de las veces, me impide ver las cosas con claridad; el 70% restante es mi orgullo el que me lo impide.
  • Cuando digo que quiero estar sola y me retiro, en ocasiones es para que me sigas y me preguntes qué me pasa. En otras ocasiones es porque estoy harta del mundo  y quiero que me dejen en paz. Y como mi amigo, lo mínimo que espero de ti es que sepas cuando aplica cual.
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Tocando fondo

Posted: March 22, 2010 in More ranting

Traté, con tanto ahínco de dejar atrás todo lo que me hacía daño, que en el camino fui perdiendo partes importantes de mí, hasta que llegó el momento en que lo único que quedó fue rencor, dolor y mierda.

Me enfoqué tanto en no convertirme en lo que más detesto, que me transformé en una copia al carbón precisamente de ello.

Últimamente no sé quien soy. Me da miedo mirarme al espejo porque sé que lo que encontraré ahí no va a gustarme.

Me perdí y no tengo brújula, no sé leer las estrellas y no tengo la menor puta idea de cómo regresar.

Pero ninguna de las anteriores me hará desistir del intento.

Lo he dicho antes

Posted: January 11, 2010 in More ranting

… y lo repito: tengo pedos mentales.

Anoche soñé que me madreaba a Norberto Rivera, la policía llegaba y me arrestaba, pero yo me iba con una enorme sonrisa en los labios, y una satisfacción que me colmaba por dentro.

Esta mañana me levanté con energías renovadas.

A oscuras

Posted: December 11, 2009 in More ranting

Ayer noté que por mucho que siempre he intentado huir del sistema, últimamente había estado permitiéndole engullirme. En un acto desesperado de provocar que me regurgitara para poder darme a la fuga, me pasé parte de la noche pensando en lo que me estaba molestando tanto.

La gente se vuelve loca en invierno. Esa es la respuesta. Aquellos que usan el transporte público se convierten en bestias sin corazón que lo mismo te empujan sobre un banco de nieve que te azotan contra una pared en los túneles del metro. Lo mismo hacen como que no ven a la mujer embarazada que acaba de subir al bus para no ceder su asiento, que se agarran a golpes cuando hay un congestionamiento.

Gente. Estúpidos, al fin y al cabo. Impacientes como sólo pueden ser los quebecos y maleducados como podemos ser todos los extranjeros que aquí vivimos. Y es que poner en la misma licuadora a negros, judíos, latinos, musulmanes y chinos no es lo más sano que se pueda hacer en ningún lado.

Hacia media madrugada entendí que lo mejor que podía hacer para solucionar mi problema era levantarme más temprano para evitar el congestionamiento típico post-tormenta de nieve.

Me levanté temprano. Corrí cuando vi el autobús semivacío cruzar la avenida. Me senté tranquilamente en mi lugar y me puse a escuchar mi querida musiquita. Ah, que felicidad tan falsa y pinche efímera.

¿Como no? Si siempre he sabido que la ironía rige mi vida. Una vieja pendeja salió de un estacionamiento (uno abierto por cierto, ni siquiera uno de esos que son debajo de algún edificio y de los cuales es un desmadre salir porque no ves nada) sin tener la delicadeza de fijarse. El conductor del autobús le pitorroneó todo lo que pudo pero no podía pisar el freno porque entonces (con la cantidad de nieve que había en la calle) hubiera perdido el control del bus.

El frente del auto de la pendeja esa quedó hecho mierda.

  1. Asimila el susto.
  2. Baja del autobús.
  3. Rodea el área del accidente.
  4. Camina hacia la parada más cercana (benditas reglas de los países primer-mundistas)
  5. Congélate el culo esperando a que llegue otro bus (hasta-su-puta-madre-de-lleno)
  6. Codea a todo chingado mundo para poder entrar al bus.
  7. Olvídate de encontrar asiento en el metro.
  8. Olvídate de la idea de llegar a tiempo al trabajo.

Si, claro… pendeja… y además te pones a chillar ¡A ver si eso te enseña a voltear a ver cuando salgas de un estacionamiento!

Una hora después, -y ya al borde del colapso- me bajé del metro y comencé a caminar por los túneles subterráneos. Entonces vi a un hombre que siempre me sorprende cuando está llegando al World Trade Center. Muy bien vestido, como lo requiere su puesto, zapatos impecables a pesar de los 20 cms de nieve que hace afuera, sonrisa en los labios,  se mueve por el edificio sin problemas, independiente y feliz, como si no le faltaran los ojos.

Si sobrevivir a esa jungla de bestias sin corazón es difícil, no me puedo imaginar hacerlo completamente a oscuras.

Y entonces me cayó el 20 de que yo ya estoy a oscuras aunque no me faltan los ojos.

Problemas

Posted: October 20, 2009 in More ranting

Anoche soñé que mataba a mi papá a golpes.

Hoy me desperté de un mal humor muy peculiar.

En la mañana un wey X me echó una mirada horrenda, como de odio… no lo sé quizás mi gorrito que dice “me gustan las mujeres” no le pareció gracioso, eso es lo de menos.  Sentí ganas de lanzármele encima y molerlo a golpes hasta botarle los dientes. Quizás lo hubiera hecho, quizás no. Si tan sólo yo hubiera estado en el bus con él y no en la acera esperando el mío, tendría una respuesta.

Creo que tengo pedos mentales.

¿Alguien más quiere un café?

Más ironía…

Posted: September 16, 2009 in More ranting

Generalmente me levanto a las 6:50, me baño, me visto y salgo del depa a las 7:40.  A eso de las 7:45 ya estoy en la parada del bus. Según el reloj que me haya puesto, es posible que no sean en realidad las 7:45 sino las 7:47 y haya perdido el bus de las 7:46, lo cual me deja con el de las 7:58.

Independientemente de cual tome, el bus debería tardar 20 minutos en llegar a la estación Cadillac de la línea verde del metro. De ahí debería tomarme 10 minutos llegar a Berri UQAM, 5 hacer cambio de línea para tomar la naranja y unos 7 más llegar a la estación Square Victoria.

De ahí caminar de 5 a 7 minutos más por el camino subterráneo hasta llegar al edificio del WTC, subir las eléctricas, luego las normales luego las otras eléctricas hacia mi oficina. En teoría, debo estar llegando a mi escritorio a eso de las 8:45 (eso si me doy prisa en bajar de bus para tomar el metro que está por partir cuando llega el bus (bendita sincronización de los paises primermundistas), si corro para el cambio de línea y si camino rápido para entrar al edificio) pero la mayoría del tiempo, por mucho que corra y me desespere, me dan las 8:55 antes de sentarme frente a mi computadora.

Hoy me levanté a las 7:30. Llegué a la parada sin saber ni qué hora era. Me obligué a ni siquiera intentar apresurarme. Caminé con una lentitud malsana… y al llegar a mi escritorio eran apenas las 8:30.

¿Será que en lugar del bus 199 habré tomado una máquina del tiempo?

Me voy a ir al infierno…

Posted: August 20, 2009 in More ranting

Porque creo en la venganza, porque la practico y porque la disfruto.

Porque me enorgullezco cuando logro hacerle daño al que considero enemigo. Porque mi mente me da a puertas abiertas las palabras que necesito para encontrar las fibras más sensibles, tocarlas, estrujarlas y arrancarlas lentamente y con mucho, mucho dolor.

Esperé el momento perfecto de mi venganza, como lo hago siempre. Ayer, la oportunidad se presentó y, también como siempre, la tomé.

El insulto más efectivo que jamás le he hecho a alguien resultó ser uno que no necesitó de palabras altisonantes; todo lo contrario, elegantes y majestuosas, pero ciertas y certeras.

Unas horas más tarde una llamada me confirmó que había dado resultado.

Hoy, me regodeo en mi victoria.

…y el insomnio ya desapareció.